¿Quién es Fidel?
Los amigos de Fidel
Palabras de Fidel
El personaje
¿Quién es Fidel?
Los amigos de Fidel
Palabras de Fidel
El personaje
En la tarde habanera del octubre guerrillero, acorralado en el ámbito de la mirada profunda del padre espiritual, el alma estremecida de Chávez escuchó la ionizada voz de Fidel el planetario, el inclaudicable guerrero del amor, inculcándole una y otra vez: Hugo, eres un sembrador de conciencia. Y el eco de esa voz se fue replicando de meridiano en meridiano abarcando toda la tierra.
Y eso es Chávez: un sembrador de conciencia. Un huracán revolucionario, un agitador de pueblos y esperanzas. Su voz y su corazón esparcen sémolas bolivarianas en este hemisferio de 500 años de soledad para que germinen la libertad, la soberanía del pueblo que es la democracia verdadera, la luz de la educación que nos salvará de las tinieblas, la justicia social, la inclusión de todos, la dignidad y la Patria Grande, esperanza del universo.
¡Todos de pie, que ya estamos en la era de Bolívar!
Movimiento Bolivariano del Bloque Caribe de las FARC-EP.
Ver vídeo del encuentro de Chávez con Fidel el Sábado 13 de Octubre de 2007
Es razonable, todo el mundo lo entiende.
Es sencillo. Tú que no eres explotador puedes entenderlo.
Es bueno para ti. Infórmate al respecto.
Los estúpidos lo llaman estúpido, y los sucios lo llaman sucio.
Es contrario a la suciedad y a la estupidez.
Los explotadores lo llaman crimen.
Pero nosotros lo sabemos: es el fin de los crímenes.
No es una locura, sino el fin de la locura.
No es el enigma, sino la solución.
Es lo sencillo que resulta difícil de realizar.
Palabras pronunciadas el 16 de Octubre de 1953 por Fidel Castro Ruz durante el juicio por el asalto al cuartel Moncada. Se trata de un texto imprescindible para conocer mejor la revolución cubana.

Señores magistrados:
Nunca un abogado ha tenido que ejercer su oficio en tan difíciles condiciones: nunca contra un acusado se había cometido tal cúmulo de abrumadoras irregularidades. Uno y otro, son en este caso la misma persona. Como abogado, no ha podido ni tan siquiera ver el sumario y, como acusado, hace hoy setenta y seis días que está encerrado en una celda solitaria, total y absolutamente incomunicado, por encima de todas las prescripciones humanas y legales.
Quien está hablando aborrece con toda su alma la vanidad pueril y no están ni su ánimo ni su temperamento para poses de tribuno ni sensacionalismo de ninguna índole. Si he tenido que asumir mi propia defensa ante este tribunal se debe a dos motivos. Uno: porque prácticamente se me privó de ella por completo; otro: porque sólo quien haya sido herido tan hondo, y haya visto tan desamparada la patria y envilecida la justicia, puede hablar en una ocasión como ésta con palabras que sean sangre del corazón y entrañas de la verdad. [Continúa…]

Hace tiempo busqué en Internet un cuento llamado “Amapolas Rojas”, pero no lo encontré. Luego decidí buscarlo en bibliotecas y librerías de segunda mano hasta conseguirlo. Entonces recordé lo siguiente: cuando encontramos algo en Internet es debido a que alguien más subió esa información a la red.
Ahora, este hermoso cuento dedicado a Vladimir Illich Ulianov (Lenin), ya está en línea:
Amapolas Rojas
Vasil Jómchenko
Su apellido no lo sabía casi nadie. En la ciudad era para todos el tío Román o simplemente el jardinero. Vivía en una casa pequeña, semejante a una de juguete, junto al barranco. Alrededor de su casa desde la primavera hasta las primeras nieves crecía una multitud de flores. Y en los alféizares de sus ventanas también cultivaba flores. Quien las necesitaba en cualquier día del año se encaminaba hacia aquí.
Cuando estalló la guerra, el tío cumplió los setenta años. Al mediodía los aviones comenzaron a bombardear la ciudad. Unas cuantas bombas cayeron en la plaza, destruyeron el jardín con su fuente y las casas vecinas. Cuatro días más tarde en el edificio de la Casa de la Cultura se instaló la comandancia militar fascista. [Continúa…]